Nuestra Señora de la Estrella vestida para la Solemnidad de la Gloriosa Asunción a los Cielos de María Santísima. 

La Virgen luce terno de camarín: saya, mangas perdidas, esclavina y manto desde los hombros, de raso de color blanco y brocado dorado; toca y el rostrillo histórico de la esposa del mariscal de Castilla, con 96 granos de aljófares y una amatista engastada en una estrella de 18 puntas.

El Divino Salvador se encuentra ataviado del mismo modo que su santísima madre. Porta mundo y zapatitos de plata y corona de camarín. 

El conjunto lo completa la corona de camarín, recién restaurada en Orobio de la Torre, de bronce sobredorado, esmaltes y piedras naturales semipreciosas.